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1 de septiembre: CAMBIOS

1 de septiembre: CAMBIOS

¡Qué miedo dan los cambios!

Llega el otoño,…. hemos terminado las vacaciones de verano, nuestros hijos vuelven al cole y debemos readaptarnos a la nueva situación.

Puede que en estos meses de calor hayamos tenido constancia de que algo no funciona bien en nosotros, nuestro físico, actitud o comportamiento, con nuestra pareja, en el trabajo o los estudios y, ……¿por qué no un 1 de septiembre para comenzar a movilizarnos y cambiar eso que al principio nos desagradaba como un murmullo pero que ya es tan estridente que no nos deja vivir en paz? .

La resistencia al cambio es un fenómeno que se da en todos los niveles de nuestra vida, tanto a nivel personal como a nivel profesional. Es algo común en el ser humano, pero el cambio es necesario de manera constante y más aún en esta sociedad donde todo cambia tan rápido: las familias, las exigencias del trabajo, nuestras propias necesidades personales….
La resistencia natural a la nueva situación no es porque las personas seamos tercas (en realidad también), sino porque el ser humano es un animal de costumbres. Tiende a habituarse, controlar el ambiente y las situaciones nuevas tienden a provocarle ansiedad.
Con los cambios entramos en un momento de incertidumbre. El resultado es distinto. Muchas veces mejor, pero no voy a negar que hay una parte de algo/ alguien que se pierde.

Os voy a hablar de mí. Durante el último año y medio he compaginado el trabajo del Centro de Psicología Cambio-2 con el trabajo realizado en un servicio de asistencia a víctimas. Ese segundo trabajo finalizó ayer, pero desde hace varios días estoy haciendo balance de este tiempo compartido con un extraordinario equipo y con muchísimos usuarios que han tenido la valentía de compartir conmigo sus pesares, abrirse las entrañas para mostrar su dolor. Realizando mi duelo.
Tanto de unas como de los otros he aprendido millones de cosas. Hemos co-creado una realidad juntos.

  •        De las primeras me llevo risas, charlas, momentos de té, sesiones literarias, playmobils y su amistad para siempre.
  •        De los segundos destaco su gratitud, y una renovada confianza en el ser humano que es capaz de sacar fuerza de donde parece no hay y gran capacidad de trabajar con garra en pos de generar un nuevo ser, cambiado, distinto pero no peor, capaz de aprender del dolor que solo generan las situaciones dramáticas, encontrando esa RESILIENCIA y…. como resultado,… más sabio y fuerte (de esto ya hablaremos otro día). Me satisface creer que he ayudado a cicatrizar alguna herida y que algunas ya no duelen tanto como antes.

Y aquí me encuentro, un 1 de septiembre, diciendo adiós a una fase de mi vida muy gratificante personal y profesionalmente para continuar andando algo más sola. Echando de menos, pero sabiendo que este camino que continúo es placentero y puede estar lleno de oportunidades al girar en la curva siguiente.

Mi mochila vital se ha cargado de experiencias, recuerdos, lágrimas, risas,… y eso me hace sentir mejor persona y un poquito más sabia.

Tiendo la mano a quien quiera unirse conmigo en este camino nuevo, donde es un camino de cambios y oportunidades…

y es 1 de septiembre!!

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Pareja, crisis y terapia

Pareja, crisis y terapia

Todas las parejas pasan por dificultades en mayor o menor medida, y son la superación de esas dificultades las que nos hacen crecer como personas y como pareja. Pero ¿qué pasa cuando no es así?
La señal de alarma debería sonar en el momento en que el otro empieza a desilusionar, o a no ser percibido como aquel que debía de cubrir las expectativas que había puestas en la relación y empiezan a emerger sentimientos negativos de alta intensidad, los cuales se reflejan en malos entendidos, insatisfacción, frustración, etc. y que a su vez serán los que irán debilitando y poniendo en riesgo a la pareja.
Todo este intercambio se irá expresando en las cosas cotidianas, y entre ellas las que implica la organización de tareas del hogar, disponibilidad del tiempo, organización de los espacios individuales y comunes, toma de decisiones, expresión de afecto, etc., siendo todas estas circunstancias “los campos de batalla” donde se manifestarán la expresión de estas divergencias de forma más acentuada y con la contrapartida que irá en detrimento del afecto y de la realización y manifestación de conductas gratificantes para el otro.
Desde el Enfoque Sistémico, la Psicoterapia de Pareja tiene como objetivo trabajar en pro de la reconstrucción de la relación de pareja o, si esto no sucede, se enfoca a la preparación para un proceso de ruptura o separación que se acepte por ambas partes y que no sea destructivo, se caracteriza también por el hecho de que los dos miembros de la pareja participan conjuntamente en las sesiones.
La función o tarea del terapeuta, en la mayoría de los casos, consiste en enseñar a la pareja habilidades concretas de comunicación, con el fin de modificar patrones de relación familiares disfuncionales. Intenta introducir un cambio en la estructura y funcionamiento conyugal, que se supone aumentará la capacidad del sistema conyugal para manejar la nueva situación. Para ello el terapeuta dispone de una serie de recursos técnicos: “la reformulación del problema, Intervención paradójica, Prescripción de tareas, Uso de analogías, Cuestionamiento circular, etc.”

VIOLENCIA FILIOPARENTAL

VIOLENCIA FILIOPARENTAL

Estos días pasados se ha celebrado en Madrid el I Congreso Nacional de Violencia Filioparental, organizado por LA SOCIEDAD ESPAÑOLA PARA EL ESTUDIO DE LA VIOLENCIA FILIO-PARENTAL (SEVIFIT), de la cual somos socios.
Aunque físicamente no hemos podido estar, hemos seguido con atención todo lo que allí se ha expuesto, con la idea de seguir ofreciendo desde el Centro de Psicología Cambio-2, una respuesta adecuada y acertada, a todas aquellas familias que están atravesando esta problemática.
Aprovecho la ocasión para poner un artículo de Roberto Pereira Tercero, unos de los grandes estudiosos del tema, titulado “Violencia filio-parental: un fenómeno emergente”, donde hace una buena introducción sobre lo que es la Violencia- Filioparental, o violencia ejercida de hijos a padres, y de dónde viene.

 

Violencia filio-parental. Un fenómeno emergente. R. Pereira

 

Espero que os guste; para cualquier duda, no dudéis en consultarnos!.

 

 

RESILIENCIA Y FAMILIA

RESILIENCIA Y FAMILIA

¿Qué es la RESILIENCIA?

Los que nos seguís en Facebook sabéis que, de vez en cuando enlazamos artículos de compañeros psicólogos hablando de este palabro o definiendo las claves de cómo ser resiliente.
Coincidiendo con que esta semana hemos ofrecido en el cole Ángeles Bedmar de Huetor Santillán una charla para los papás, a través del AMPA Río Darro, titulada Vivir- educar en positivo: La Resiliencia, me gustaría compartir con vosotros unos pequeños esbozos sobre el tema, para además dejar claro el porqué desde las ciencias sociales lo consideramos tan necesario para el desarrollo personal tanto de nosotros como adultos, como para el desarrollo de los más pequeños.
Al final, podréis leer 12 actuaciones para desarrollarlas con los peques, adaptándolas a la edad de cada uno.
RESILIENCIA: “capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e inclusive, ser transformado positivamente por ellas”.
El vocablo resiliencia proviene del latín, el término “resilio” que significa volver atrás, volver de un salto, resaltar, rebotar, ser repelido o resurgir.
Este enfoque procura demostrar cómo o de qué manera, aún ante las más diversas crisis, todas las familias, los niños y las niñas son capaces de recuperarse y salir adelante pese a soportar un estrés o dolor abrumador.
La familia ejercéis un papel insustituible y podéis y sois la guía que acompañe a vuestros hijos desde el nacimiento
Sea el tipo de familia que sea debe tener su protagonismo en la educación de sus hijos, para aportarles protección ante los riesgos que se les pudieran presentar en el proceso de su desarrollo.
Lo que importa para un funcionamiento saludable y el desarrollo de la resiliencia no es la forma que adopta la familia sino los procesos que se dan en su seno, LA FORMA EN GESTIONAR Y RESOLVER LOS PROBLEMAS.

¿QUÉ PODEMOS HACER CON Y PARA NUESTROS NIÑOS?:

1. Enseña a hacer preguntas. Las preguntas invitan a la reflexión, a la introspección y ello puede ser determinante en el caso de que un niño pase por un momento personal difícil. Enséñale a formular preguntas abiertas, aprender a plantear argumentos, defender ideas, debatir, etc. y harás de tus niños unos niños más reflexivos y capaces de verbalizar sus preocupaciones y adversidades.
2. Enseña la bondad. Se trata de un recurso tremendamente efectivo. Consiste simplemente en pedirles que durante un día piensen en hacer un favor a alguien que les importe. Una vez hecho este favor deben verbalizarlo, es decir, explicarlo en voz alta. Los denominamos actos de bondad son un arma muy poderosa no sólo por el acto de bondad en sí, sino por la gratitud que recibimos por dicho acto. Si educas a tus niños en la bondad, les educarás también en la gratitud, serán más sensibles a lo que les rodea y les permitirá afrontarlo con la mejor de las predisposiciones. La gratitud es la que pone la perspectiva a los acontecimientos que podemos considerar como dramáticos. También promover conductas sociales positivas como: cooperar, ayudar, tomar el turno.
3. Enseña hábitos saludables. Se trata de un aspecto fundamental si queremos educar a nuestros niños en la resiliencia. ¿Por qué? Pues porque una rutina saludable permitirá a los niños afrontar con mejores garantías cualquier adversidad que se les presente. Organizar estratégicamente el espacio para que sea un ambiente predecible, ordenado, organizado y limpio.
Y por hábitos saludables debemos entender el ejercicio físico, dormir las horas necesarias, comer de forma saludable y evitar situaciones estresantes. Con estos cuatro hábitos las posibilidades de afrontar con éxito una crisis siempre aumentarán.
4. Enseña a ser útil. Debemos esforzarnos para que todos nuestros niños de una forma u otra se sientan útiles. Si conseguimos que tengan la sensación de que sirven para algo, automáticamente estaremos ante niños con una elevada autoestima. Serán niños felices y esta felicidad podrá ser determinante no sólo para afrontar sus adversidades, sino también para ayudar a sus compañeros ante cualquier dificultad que surja. P.e. Realizar actividades familiares que requieran del trabajo de todos en la familia durante la cual se pueda expresar atención, apoyo y confianza como ir de camping, coger piñas, ayuda en el supermercado…
5. Enseña positivismo. Esto es ver el vaso más lleno que vacío; es una actitud vital que se entrena, se enseña y se transmite. Ser positivo consiste en valorar por encima de todo aquello que tienes. El positivismo está muy ligado al autoconcepto que todos tenemos de nosotros mismos. En una sociedad tremendamente consumista hay que invertir los valores que tienen los niños, es decir, hay que fomentar no lo que les falta, sino todo aquello de que disponen. Hay que hacerles ver de manera consciente qué es aquello que tienen y qué es lo que más valoran de lo que tienen, tanto en lo material como en lo que a las personas y a sus cualidades se refiere. Haz reflexionar a tus niños. Convénceles de lo mucho que tienen, y de lo muchos que pueden dar. Para mí, educar a las personas en el positivismo es tremendamente importante y, de hecho, puede ser determinante en caso de que un niño pueda experimentar algún tipo de pérdida, ya sea de un familiar, de algún animal de compañía, o de algún bien de carácter personal.
6. Potencia habilidades. Va muy ligado al autoconcepto. De lo que se trata es de que sean los propios niños los que descubran por sí mismo cuáles son sus habilidades, es decir, en qué son buenos, en qué pueden llegar a ser los mejores. Una vez lo hayan descubierto, nosotros los padres debemos potenciarlo al máximo con los recursos que tengamos. Es un tesoro enorme del que ellos no tienen conciencia. Creer en sí mismo es la base para establecer y transmitir expectativas positivas, para ello, el niño o niña necesita de personas que crean y confíen en él, que lo alienten positivamente con sentido real de sus posibilidades, eso sí, de acuerdo a su desarrollo diferenciado e individual. Estas habilidades podrán resultar claves para poder superar experiencias que se consideren traumáticas.
7. Fomentar la creatividad y la flexibilidad. Los niños, niñas y adultos, que saben jugar son capaces de imponer orden, belleza y objetivos concretos en el caos diario de experiencias y sentimientos adversos. Es importante promover la capacidad de jugar y el empleo de los lenguajes artísticos para incrementar la creatividad, la expresión adecuada de emociones y activar el sentido del humor y la alegría.
A través del sentido del humor, es posible contemplar lo absurdo de los problemas que acongojan y relativizar los complejos cotidianos; se propone: Actividades que estimulan la imaginación: lectura de cuentos o historias, obras de teatro y títeres, dibujos, y expresión corporal libre y creativa.
8. Enseña a resolver problemas. Debemos ver el conflicto como una oportunidad, es decir, como una posibilidad de resolución. No hay que dárselo todo hecho. Los niños tienen que experimentar y tienen que superar obstáculos para así aprender de ellos. No pasa nada si se frustran. También de los errores se aprende y es bueno y necesario para soportar situaciones con altos niveles de estrés. Alentar los esfuerzos y dedicación (valorar más el proceso que los resultados). Evitar focalizar la atención en el error o intentos fallidos y, por el contrario, transformar cada error en una nueva ocasión de aprendizaje.
9. Fomenta la autoestima. La autoestima puede jugar un papel decisivo para hacer frente a cualquier tipo de adversidad. De ahí que debamos insistir en reforzar al máximo la autoestima de nuestros niños. Y podemos hacerlo a través de lo que denomino el refuerzo positivo incondicional, es decir, recordando y verbalizando lo mejor de cada uno de tus niños, celebrando sus logros y compartiéndolos con el resto. El afecto y el apoyo son los tónicos para el desarrollo de la seguridad y confianza en sí mismo, en los otros y en el mundo, estos dos elementos son los que potencian la sana autoestima y las relaciones con los demás.
El afecto parte de la aceptación y respeto incondicional del niño y la niña. P.e. Hacer comentarios, expresarse o referirse positivamente sobre el niño o la niña; Tener y guardar fotos, dibujos, grabaciones y videos del niño o la niña. Evitar presuposiciones y rótulos negativos.
10. Crea redes de apoyo. Es fundamental transmitir a nuestros niños que nunca estarán solos ante una adversidad, sea del tipo que sea. De ahí que es muy recomendable establecer redes de apoyo entre compañeros, establecer grupos, alianzas entre los niños. De lo que se trata es crear vínculos, de crear amistades que puedan perdurar en el tiempo y que en la adversidad se conviertan en una red de seguridad. A través de esta red de apoyo los niños pueden dar lo mejor de sí en cada momento y retroalimentarse de la gratitud y de la bondad que reciben por parte de sus compañeros.
Si no hay una autoestima adecuada, suficiente motivación y alta expectativa de logros, por lo general, no habrá participación significativa. No le pidas que vaya con gusto a fútbol o a kárate, porque no lo hará.
El aprendizaje del niño y la niña se acelera cuando tienen la oportunidad de tomar la iniciativa y se les permite tomar decisiones importantes. Para ello, se recomienda favorecer la participación activa del niño y la niña en la vida de la familia, de la escuela o de la comunidad por medio de actividades alcanzables, retadoras, oportunas, interesantes y significativas.
11. Enseña perspectiva. La perspectiva no es más que el punto de vista desde el cual analizamos la realidad que nos rodea. Por eso es tan importante enseñarla a nuestros niños. Ante una situación adversa, la perspectiva juega un papel fundamental para la superación de la misma. De lo que se trata es de descentralizar el foco del dolor y del sufrimiento a través, precisamente, de la perspectiva. Con la perspectiva lo que lograremos es relativizar el problema, es decir, disminuir su magnitud y la desproporción que experimentamos en una situación adversa. A mayor perspectiva, mayor visión. Y a mayor visión, mayor será la posibilidad de superar una situación traumática.
12. Fija límites claros y firmes: No basta con una sana autoestima, con tener expectativas elevadas y ser participativo para poder trabajar en equipo o socializarse y relacionarse adecuadamente. Ningún ser ni es ni está solo en el mundo y requiere tener claro un código de convivencia para relacionarse y entenderse con los demás. Para ello requiere ser regulado con reglas y límites claros y firmes por medio de: Aprender las consecuencias de las decisiones que toman. Aplicar consecuencias de actos inaceptables o peligrosos. Dar ejemplo de conductas deseadas. Personas que le muestren por medio de su conducta, la manera correcta de proceder (modelos para actuar). Se deben celebrar las conductas deseadas. Establecer reglas y límites claros, sin sobrecargar al niño o la niña, respetando su etapa de desarrollo, porque de esta forma los enseñamos a evitar peligros o problemas.
“No tenemos en nuestras manos las soluciones para todos los retos. Pero ante los retos tenemos nuestras manos. “

¿Estamos fomentando estrés en los niños?

¿Estamos fomentando estrés en los niños?

 

Vivimos en una sociedad donde vamos rápidos, acelerados. Como padres nos preocupan nuestros niños y quisiéramos protegerlos de todo esto, de la locura del día a día pero, la mejor forma de prevenir el estrés de los niños es trabajando primero en nosotros mismos como padres. Si no somos capaces de dejar atrás preocupaciones y agobios, si no podemos aterrizar con ellos en el momento presente, difícilmente captaremos sus señales. No se trata de doblar el espinazo y someterse a la implacable tiranía infantil, sino de ser más receptivo y no acabar atrapados con ellos en el mismo callejón sin salida.

Simplificar nuestros hábitos es también otra manera de protegerse. El “silencio electrónico” debería ser obligatorio en esos hogares con dos o tres televisiones, consola de videojuegos, ordenador, estéreo, “walkman”, teléfonos, móviles y juguetes que lo llenan todo de ruido. Habría que “blindar” nuestras casas contra el estrés y convertirlas en remansos de paz, frente al ritmo impetuoso de la vida moderna. Al menos, en momentos como las comidas, un ratito de sobremesa y no llevarse el teléfono o tableta a la mesita de noche!!

1. Cultive la risa: Recuerda que La risa trabaja para la vida!!! el humor compartido es a veces la mejor de las terapias para aliviar las tensiones.

2. Póngase frecuentemente en el lugar de su hijo. Trate de ver las cosas desde su perspectiva. No le subestime ni considere que es “demasiado pequeño para padecer estrés”. El mínimo cambio en su rutina puede crearle tensiones.

3. Aprenda a interpretar los síntomas de estrés infantil. Una de las primeras señales puede ser el insomnio. Algunos niños los interiorizan en forma de dolores de estómago, migrañas o fatiga. Otros los manifiestan con tics como morderse las uñas o tirarse del pelo, o en forma de rabietas y ataques de agresividad. Si hace falta, consulte a un profesional.

4. No les programe en exceso, ni les contagie su ritmo acelerado de vida. Evite la sobrecargar de actividades tras la jornada escolar. Déjeles todos los días tiempo libre para jugar, correr al aire libre o no hacer nada en particular.

5. Enséñeles a relajarse. Practique con ellos yoga o compartan todos los días unos minutos de baile o de ejercicio físico. Aproveche momentos como el baño para rebajar la tensión. Aprenda a darles masajes ocasionalmente.

6. No les reprima por sistema; ayúdeles a expresar su frustración. Tienen derecho a manifestar su enfado o contrariedad, aunque debemos enseñarle cómo hacerlo. En situaciones límite, permítales que griten contra una almohada o que corran hasta que se cansen y remita la ansiedad.

7. Procure no transmitir sus preocupaciones de adulto al niño y mucho menos descargar sobre ellos su propia tensión. Los niños tienen siempre a sus padres como puntos de referencia, y es muy fácil que se contagien del estrés.

8. Hable con sus hijos. Aproveche el momento de la cena para celebrar un cónclave familiar. Enséñeles a exteriorizar sus sentimientos.

9. Controle el tiempo que pasan delante de la televisión y de los ordenadores, que pueden provocar lo que se conoce como estrés visual. Estimule la interacción con otros niños.

10. Vigile la dieta; en especial, la ingestión de azúcar. Nada de comida- basura, ni de bebidas refrescantes (con un alto contenido en cafeína).

A veces, lo que mejor funciona es los momentos críticos es la ruptura: unas carreras por el pasillo, la pausa del baño, un juego predilecto que actúa como resorte en la imaginación del niño, cantar a dúo una canción, poner a toda la familia a bailar, o convertir en pequeños rituales las faenas domésticas.

Pero tendríamos sobre todo que permitir que los niños sean niños, y no compulsivos aprendices de adultos.

Os recomiendo la lectura del libro de Carlos Fresneda “La Vida Simple”. Editorial Planeta.

MEDIACIÓN

MEDIACIÓN

¿Qué se entiende por “mediación”?

“Mediación” es un proceso en el cual varias personas colaboran con la intención de resolver un problema.

Mediación y mediadores son términos que se utilizan ya por todas partes, y que a la vez, representan una búsqueda y una necesidad real de nuestro tiempo. Pero, ¿Es necesidad real o simple moda?

Cuando tradicionalmente se ha basado todo en la lucha de contrarios, se impone la apertura a nuevos tiempos donde pueda existir lo ternario, que las fisuras en los muros de razones y emociones, puedan ser lazos entre los seres, los grupos y los pueblos.

El conflicto es una realidad útil que es necesario aprender a gestionar correctamente, y tal vez, sea mejor utilizar la expresión “gestión” en lugar de “resolución”.

Si en mi relación tenemos problemas, ¿Por qué es conveniente que participemos en el proceso de mediación?.

El proceso de mediación es conveniente porque hace posible que ustedes participen directamente en la toma de decisiones relacionadas con sus hijos y su familia. Cuando un caso se presenta ante el tribunal, el juez dicta lo que las partes deben o no deben hacer. En cambio, cuando se acude al proceso de mediación, todos los participantes en el caso colaboran en la toma de decisiones y tienen oportunidad de expresar sus opiniones. Es importante que todos estén muy atentos a lo que digan los demás. Ustedes conocen mejor que nadie la situación por la que están pasando sus hijos y su familia y al recurrir a este proceso ustedes tienen la oportunidad de participar en la elaboración de un plan eficaz porque podrán informarles a los otros participantes qué opción funcionaría mejor tanto paraustedes como para su familia.

¿Quién es el mediador?

El mediador no es un solucionador ingenioso de situaciones en las que los implicados no puedan conocer la salida por falta de genialidad, sino un atento y diligente gestor, respetuoso con la dinámica interna del conflicto y su transformación.
El mediador o la mediadora es una persona que no está ni a favor ni en contra de ninguna de las partes; es absolutamente neutral. Ellos han sido adiestrados a poner atención a todos por igual y a fomentar que todos los participantes expresen sus opiniones y propongan ideas. En los casos relacionados con menores, los mediadores estimulan a todos a que colaboren por igual en la elaboración de un plan de acción que resulte conveniente para los niños y sus familiares.

Hay mediadores formados en distintas disciplinas. Los psicólogos mediadores aportamos una gestión del conflicto basada en el conocimiento de las relaciones, y no solo en la gestión y redacción de convenios entre ambas partes. Este es un punto de vista más completo, lo que beneficia a una resolución más eficaz y satisfactoria del conflicto existente.

¿Por qué cambio-2 ?

¿Por qué cambio-2 ?

En el otoño de 1982 leí el libro CAMBIO, de Paul Watzlawick, John Weakland y Richard Fisch. Me sorprendió y me dio qué pensar y quehacer…..
Encontré el problema de los 9 puntos, y la solución en la página siguiente. Sorprendente. A lo largo de los años he profundizado en los puntos…. casi hasta llegar al tuétano.

He visto cómo los problemas se enquistan por las soluciones que arbitramos, entrando en círculos viciosos que enmarcan existencialmente al sujeto: Cambio1.
Y también he visto la importancia de saber definir el problema, saliéndonos del cuadrado, co-creando la realidad con el paciente en el proceso terapéutico y trabajando fuera de la consulta: Cambio2.

Después seguí leyendo a Jay Haley, a Milton Erickson, Giorgio Nardone, el constructivismo….. y llegué a Heinz von Foerster y su “imperativo estético”:

“ si quieres ver, aprende a actuar”, que me dio mucho más quehacer y qué pensar. Me resultó difícil entenderlo en un principio: No lo veía ¡¡

Con el paso del tiempo, tratando a muchos pacientes y dándole muchas vueltas, llegué a verlo claro;   aprendí a entenderlo como herramienta de trabajo. Y lo adecué a mis pacientes: “ si quieres ver… de otra manera, aprende a actuar… de otra manera”.

Ya estaba más clara la importancia del cambio mediante la acción, pero seguía faltando algo para entender el lugar del cambio. Y lo encontré:

                              La vida
“ si quieres ver …….. de otra manera, aprende a actuar ……….. de otra manera “.
                                                                                                          en la vida

A lo que no sé cómo llamarlo pero que me recuerda mi viejo “arte de meter una perdiz en la jaula”.

Difícil de explicar y más difícil de conseguir.

Y ahí estamos, trabajando para que las personas logren cambiar lo que tengan y puedan cambiar…… Tirando peonzas y contando cuentos. Entre metáforas ¡¡¡

Antonio González

Psiquiatra – Terapéuta Ericksoniano